Las células madre adultas más estudiadas a día de hoy son aquellas que derivan de la medula ósea: aquí se han identificado por lo menos tres grupos:
- Células madre estromales
- Células madre hematopoyéticas
- Por ultimo un grupo que los científicos llaman side population y del cual se conoce muy poco.
Las células madre estromales con capaces de diferenciarse a tejidos mesodérmicos funcionales y constituyen un modelo muy útil en aplicaciones clínicas para algunas enfermedades tanto en terapia regenerativa como génica (Jiang et al. 2002).
Otras células identificadas en el medula ósea, son las hematopoyéticas. Esta son responsables de la renovación de las células sanguíneas (Weissman IL. 2000).
Las células madre hematopoyéticas aparecen en el embrión entre la tercera y cuarta semana de gestación, estas células migran desde el saco vitelino hasta el hígado y el bazo y por último llegan a la médula ósea a través de la circulación fetal durante el segundo y tercer trimestre de gestación (Gasparoni et al., 2000; Fliedner et al., 1998).
Estas células son la base biológica de los trasplantes de médula ósea para pacientes que padecen de patologías como leucemias. Sin embargo la obtención de receptores compatibles es bastante escasa. Una alternativa muy interesante para obtener células madre hematopoyéticas es utilizar la sangre del cordón umbilical. Hay algunas ventajas en esto como por ejemplo: fácil obtención de la muestra, viable aprobación de los voluntarios, ausencia de riesgo para los donantes, menos riesgo de enfermedad aguda del injerto contra el huésped (Barker et al. 2002).